GUÍA DE LECTURA NOVELA: Viento del este, viento del oeste, de Pearl S. Buck


La primera novela publicada de Pearl S. Buck se desarrolla en la década de los treinta del siglo pasado y en ella pretende mostrar su interés por la cultura china y por la situación de la mujer, planteando una historia donde entran en conflicto la tradición con el cambio y el choque cultural entre Oriente y Occidente, dos contiendas que vienen de antiguo en la historia de la humanidad.

Los años durante los que Pearl vivió en China, y que fueron la inspiración para gran parte de su obra, resultaron bastante turbulentos a causa de una profunda crisis de identidad y una desgarradora lucha interna por el poder. China era un país muy apegado a sus tradiciones y a su forma de vida gracias a una de las culturas más antigua y rica del planeta. Sin embargo, soplaban aires de cambio y estos se presumían imparables, sobre todo en las zonas urbanas donde lo occidental estaba penetrando con mucha fuerza. Otra cosa era el mundo rural, de gran importancia en aquellos momentos en la economía y la sociedad china, donde los campesinos mantenían sus costumbres por encima de todo, aguantando con empeño, aunque sin esperanzas, tanto los conflictos políticos como los golpes de la Naturaleza que les traería terribles épocas de hambruna. Pero, con todo, el resto del mundo tampoco se encontraba en sus mejores tiempos a caballo entre dos guerras mundiales y sufriendo los envites de sucesivas crisis políticas, sociales, financieras y sanitarias.

En la época en la que se desarrolla la novela gobernaban en China los ricos terratenientes, quienes dirigían a los campesinos analfabetos mediante un sistema medieval, lo que provocaba el rechazo de las clases burguesas de las ciudades y los jóvenes con estudios, por lo que la China tradicional daba la sensación de estar entrando en un declive imparable. La dinastía reinante de la Emperatriz Tzu Hsi perdió el favor del pueblo tras las matanzas de la Rebelión de los Bóxers, un torpe intento de liberar a China de la influencia extranjera, y por el creciente endeudamiento del país a causa de la guerra contra Japón por el dominio de Corea, por todo ello, no tardaría mucho en caer la monarquía y proclamarse una república que tampoco trajo la tranquilidad, pues con el gobierno de Chiang Kai-Shek se retomó el enfrentamiento con Japón y se producirían nuevos ataques contra los intereses extranjeros, como en el incidente de Nanking de 1927.

El libro está dividido en dos partes: la primera parte se centra en el matrimonio de Kwei-lan, el personaje principal, y la segunda se centra en el creciente conflicto que ocurre cuando el hermano de Kwei-lan decide casarse con una estadounidense, negándose a hacerlo con la joven china a la que estaba comprometido por acuerdo entre las familias. La narradora es una mujer china, la misma Kwei-lan, quien le va contando su historia a otra mujer a la que llama “hermana” y que se intuye occidental.

La primera parte se centra en ella. Se ha casado recientemente con su prometido, un médico chino estudiante de médica en los Estados Unidos y, por lo tanto, acostumbrado a la forma de vida occidental, lo que crea un conflicto en el matrimonio, pues Kwei-lan no sabe mucho sobre la cultura occidental, de hecho, le han enseñado que es inferior a la cultura tradicional china. Así mismo, Kwei-lan está educada en las costumbres tradicionales de la mujer china. Le han educado para ser inferior a su esposo, a no considerarse jamás como una igual a él, a respetar siempre a sus mayores y a llevar sus pies vendados para que no crecieran. 

El marido de Kwei-lan aborrece las costumbres chinas considerándolas arcaicas y desfasadas, practica la medicina occidental en lugar de la tradicional de su tierra, se viste como un occidental y se niega a vivir en la casa de sus padres, al mismo tiempo, no demuestra demasiado interés por la muchacha que le han dado como esposa, a la que trata con respeto, aunque con indiferencia, y eso a ella le angustia y no le comprende cuando él le dice que quiere que sea su igual y que se quite las vendas que aprisionan sus pies impidiendo su crecimiento. Sin embargo, tras el nacimiento de su primer hijo Kwei-lan va aceptando las opiniones de su esposo y se va acercando poco a poco a su forma de pensar.

Por su parte, el hermano de Kwei-lan vuelve de Estados Unidos, donde fue a estudiar contra la voluntad de su madre, pero con el permiso de su padre, algo que su madre aceptó a regañadientes, por lo que le pidió, al menos, que se casase con su prometida, a lo que él se negó. Mientras está en América, se contrae matrimonio con una joven estadounidense y regresa a China para obtener la aceptación de sus padres sobre su nueva esposa, cosa que no consigue, pues ello indigna a su madre, su padre lo toma a broma y considera a la mujer occidental como una concubina y Kwei-lan, aunque al principio está enojada por la desobediencia de su hermano a sus padres y no está dispuesta a aceptar su matrimonio con la extranjera, sin embargo, con el tiempo y el trato se va dando cuenta de que realmente se aman y eso le hace cambiar de opinión. Esto crea una grieta entre su madre y ella. Su hermano y su esposa se mudan a la casa de sus padres con la esperanza de obtener la aceptación de su esposa. En cambio, su esposa es relegada e ignorada por todo el mundo y, cuando se queda embarazada, su madre se molesta todavía más, quien incluso muere sin reconocerla como su legítima esposa. Su padre también decide no reconocerla como la esposa de su hijo. Ante esta situación, terminan saliendo de la casa de sus padres y él renuncia a su herencia para estar con la mujer que ama.

Pearl S. Buck intentó mejorar el tradicional enfrentamiento entre las culturas oriental y occidental con sus escritos demostrando que, en realidad, ambas tradiciones tenían más en común de lo que se quería reconocer. Así mismo, esta pugna corre paralela con la que se lleva a cabo entre lo tradicional y lo moderno donde la guerra está siempre perdida para los pensamientos inmovilistas y conservadores, pues solo es cuestión de tiempo. Y se repite la eterna contradicción de las sociedades paternalistas, procedan del continente que procedan, aquellas donde el papel de las mujeres es, con suerte, secundario y donde están siempre sometidas a los caprichos de los varones y, sin embargo, son ellas las más reacias a los cambios y las más celosas defensoras de las tradiciones, fenómeno este que, seguramente, mucho tendrá que ver con la educación recibida. Sin embargo, Pearl quiere ver una luz al final del túnel haciendo que su protagonista, Kwei-lan, vaya evolucionando a medida que su marido le va mostrando la nueva realidad de las cosas o, como en el caso de la esposa americana de su hermano, sea la paciencia y el tiempo quienes vayan colocando las cosas en su sitio.

Por su parte, Pearl describe el status secundario de las mujeres chinas en su cultura: Los hombres viven en la misma casa separados de las mujeres. El padre tiene varias concubinas e hijos de ellas. La madre de Kwei-lan los alimenta y los aloja, aunque esté molesta. Su madre también acepta todas las decisiones que toma su esposo, incluso si ella no está de acuerdo. Solo cuando su madre se está muriendo, Kwei-lan la escucha decir palabras de resentimiento por la forma en que su padre la ha tratado. Este tema de la discriminación de género puede darnos la sensación de algo propio de tiempos antiguos, sin embargo, solo tenemos que comparar los derechos de la mujer española en la década de los setenta del pasado siglo con los de la actualidad, y eso que todavía queda mucho camino por andar. Pero estados similares a los representados en esta novela, incluso bastante peores, todavía están vigentes hoy en día en diversas partes de nuestro planeta.

Curiosamente, Viento del este, viento del oeste, fue rechazada por veintiocho editoriales y siete revistas, hasta que llegó a manos de Richard J. Wash quien se decidió a publicarlo, a pesar de que no le acababa demasiado, y así su compañía John Day Company dio el pelotazo comprando los derechos de las futuras obras de una mujer de treinta y ocho años, casada, aunque a punto de separarse, con un montón de hijos adoptivos, quien había vivido casi toda su vida en China, que llegaría a ser Premio Nobel de Literatura y su próxima esposa, por lo que no resulta extraño que, al recordar ese primer contrato, Wash asegurase que fue la mejor decisión que había tomado en su vida.

Pearl Comfort Sydenstricker nació el 26 de junio de 1892 en Hillsboro, Virginia Occidental, hija de Caroline Stulting y Absolom Sydenstricker, ambos misioneros presbiterianos. El resto de su familia fueron su hermano mayor, Edgar, y su hermana menor, Grace. A la tierna edad de tres meses, sus padres decidieron volver a China, donde ya habían estado anteriormente, y donde Pearl recibió una educación mixta: su madre le enseñó su cultura natal, mientras que su tutor chino le enseñó sobre su país adoptivo. El amor de Pearl por la escritura se desarrolló a una edad temprana con el estímulo de su madre; a los 7 años había logrado publicar una de sus cartas en el Christian Observer. En 1900, el mismo año en que nació su hermana, se produjo la tumultuosa rebelión de los boxers, por lo que la familia se mudó a Shanghai, donde asistiría a la Escuela Jewell. Tras de una breve visita a los Estados Unidos, Pearl y su familia se mudaron nuevamente a Chinkiang. En 1911, Pearl volvió a los Estados Unidos, donde asistió a Randolph – Macon Woman’s College en Virginia, graduándose en 1914 y regresó a China para trabajar como misionera presbiteriana. El 13 de mayo de 1917 se casó con John Lossing Buck, convirtiéndose ambos se convertirían en profesores universitarios de la ciudad china donde vivían. En 1920, Pearl daría a luz a su primer y único hijo biológico, una niña llamada Carol que sufría de discapacidad intelectual. Carol, sin embargo, no sería la única hija de Pearl, pues adoptaría a nueve niños más de raza mixta. Tras los incidentes de Nanking de 1927 se marcharon a Japón, pero a causa de la frágil salude de Carol, Pearl viajó a Estados Unidos con su hija para buscar alguna solución y allí escribió Viento del este, viento del oeste, en un intento desesperado de encontrar financiación. La novela sería publicada en 1930. Cinco años más tarde, Pearl se había divorciado de su primer marido, vivía definitivamente en Pensilvania y se había casado con su editor. En 1931, Pearl escribiría La buena tierra, que la daría la fama y una variedad cantidad de premios: entre ellos el Pulitzer y la Medalla William Dean Howells. Sin embargo, su mayor premio vendría en 1938, cuando recibió el Premio Nobel de Literatura, siendo la primera mujer estadounidense en recibirlo. Pearl continuaría escribiendo durante toda su vida, teniendo más de 40 libros en su haber, y compatibilizando su trabajo con las causas humanitarias, por lo que pronto estuvo en el punto de mira del senador Joseph McCarthy, de infausto recuerdo, incluso después de que ella denunciara públicamente el comunismo. Pearl Buck murió en 1973 en Danby, Virginia, a la edad de 81 años.

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