Guía de lectura: La conquista del aire, de Belén Gopegui


Autor: Ancrugon

Descargar en PDF: Guía de lectura La conquista del aire

la-conquista-del-aire-9788499899978Esta es la tercera novela de la escritora Belén Gopegui, quien nació en Madrid en 1963, siendo escrita en 1998, cuando todavía no había llegado la crisis que ahora nos azota, pero que, sin embargo, parece como que ya flota en el ambiente un cierto pesimismo y una premonición de lo que se avecinaba.

El estilo de la narración entra dentro de los movimientos posmodernos, donde la ideología y el pensamiento de los personajes cobran bastante importancia, lo cual afecta a la fluidez de la acción, volviéndose lenta y, en algunas ocasiones, incluso pesada, pues obliga al lector a una constante reflexión que hace perder el curso de la historia. Aquí hay que explicar que la posmodernidad se basa en la pérdida de los grandes valores e ideales que marcaron la época moderna, los cuales llegaron incluso a los integrismos ideológicos, excluyentes y autoritarios, y que tantos sufrimientos y desastres acarrearon a la población mundial, produciendo el pragmatismo de las sociedades actuales cuyos miembros nos hemos vuelto más materialistas, acomodaticios y manejables.

Ante tal panorama, podemos decir que es una novela carente de acción, pues las posibles luchas entre opuestos y sus posibles desenlaces solamente ocurren en el pensamiento de los personajes quienes se debaten en una constante dialéctica consigo mismos, aunque en este aspecto, debemos reconocer que es bastante realista.img005-img00456

La novela está estructurada en un prólogo, tres partes y un final, lo cual es más propio del estilo ensayístico que del narrativo, y por ello la novela se asemeja tanto a una tesis filosófica sobre

“la verdadera influencia del dinero en nuestra moral”,

 lo que Belén ya nos lo indica en el mismo prólogo con la frase que lo concluye:

“El narrador quiere saber y por eso narra”,

dejando bien claro que su intención es científica, es decir, de pura investigación sobre la conciencia humana y sus reacciones. Las partes, a su vez, se dividen en secciones y éstas en pequeños fragmentos, mediante los cuales va pasando de uno a otro personaje para ir mostrando simultáneamente el conflicto interno de cada uno de ellos formando así un efecto coral que nos va dando información de los elementos que han degradado nuestra conciencia hasta convertirnos en seres potencialmente corruptos. Y el final es como la conclusión de la tesis que se plantea en el prólogo y confirmando lo que nos temíamos:

“La facultad de elegir qué criterios ordenarán la existencia se ha perdido. La democracia comercial y comunicativa es un estanque y ellos buscaban otras instancias de aprobación.”

Gopegui no pretende entretenernos con su novela, sino que quiere ir mucho más allá, ylas-razones-de-mis-amigos nos invita al autoanálisis, a preguntarnos a nosotros mismos, a desnudarnos ante el espejo para vernos tal cual somos, y para ello plantea su novela como si de una obra de teatro se tratase, pero eso sí, una obra dramática donde imperan los monólogos.

Por otro lado, la voz narradora no es neutral, no se limita simplemente a contarnos los hechos tal como fueron, sino que toma partido por su tesis y nos va conduciendo hacia la conclusión que ella ha fabricado que no es otra, como ya hemos visto anteriormente, que la existencia de esos mecanismos socio-político-económicos que emborronan nuestra hipotética libertad, y lo ha hecho utilizando el cebo del dinero.

razonzEn lo referente al tiempo y al espacio, su planteamiento es caótico, pues en vez de utilizar una línea en la cual aparezcan los posibles flash-back, sus referencias temporales son exactas, fechas concretas, que van de un lado a otro sin continuidad, y lo mismo ocurre con los espacios que, exceptuando los comunes y referenciales, van dando saltos de un punto a otro de la Geografía. Este tipo de deconstrucción obliga al lector a participar activamente para poder obtener una visión omnisciente que el narrador ha dejado de ofrecer. Veamos como ejemplo el siguiente fragmento donde los tres personajes principales se encuentran en espacios diferentes dentro del mismo relato:

“No dormían. Veían un salero. No lejos de su mesa, una manzana en un frutero blanco. Veían el resultado de la conversación: ocho millones. Mientras esperaban el primer plato, estuvieron hablando de un conocido común con el énfasis de los que han elegido invocar en voz alta una escala de valores. Cuando ya les traían el pisto, la menestra, la crema de puerros, Carlos Maceda dijo:

− ¿Podéis prestarme dinero? Es para mi empresa.

Como agua quieta el calor se les depositaba sobre las piernas. La almohada estaba tibia.

Carlos intentaba apoyar el pecho en la espalda de Ainoa, amoldarse a su respiración, pero su mujer se revolvía, tensa.

Santiago tenía los ojos abiertos, estaba solo.

Marta se levantó procurando no despertar a Guillermo.”

Además, es difícil identificar dichos espacios y darles una localización exacta, pues en sus descripciones se emplean gran cantidad de  epítetos, es decir, adjetivos que no nos dan ninguna información sobre el objeto sino que simplemente se limitan a remarcar sus características intrínsecas, ejemplo: “nieve fría”, o multitud de metáforas para describir los detalles. Veamos un ejemplo en el siguiente fragmento:

“Una noche malva y anaranjada y sucia llenaba los patios interiores, las terrazas, se arrimaba a los cristales fríos, descendía por los tejados tocándolo todo, cada una de las ramas secas de los árboles, las cornisas, la piel de los gatos, el filo suave y mojado de las sábanas tendidas en las azoteas.”

 2019“La conquista del aire” es, pues, la narración de unas historias individuales, las de Carlos, Santiago y Marta, tras el detonante que supuso un préstamo de dinero al primero por parte de los otros dos y lo que ello afectó a sus conductas y conciencias donde aparecen las contradicciones entre lo que creían ser y lo que son en realidad, entre su libertad y el convencionalismo social adoctrinado. La trama está situada a mediados de la década de los 90, en los últimos años de Felipe González. Carlos Maceda necesita dinero para seguir manteniendo su pequeña empresa, por lo que les pide ocho millones de las antiguas pesetas a sus amigos Marta Timoner y Santiago Álvarez, pero éste no es un préstamo más, pues con este simple gesto comienzan a tambalearse sus propios ideales que ellos creían firmemente arraigados. Los tres se consideran políticamente de izquierdas y piensan que sus ideas son coherentes al igual que su estilo de vida, pero cuando acceden a concederle el préstamo, Marta y Santiago comienzan a preguntarse a sí mismos si lo hicieron por propia voluntad o por obligación y entonces se dan cuenta de que ellos son como los otros, esos que tanto critican, Manuel Soto, Leticia, Lucas…, gente que vive la realidad sin preocupaciones ni prejuicios. A partir de este momento comienza una verdadera guerra interna en los tres amigos donde las contradicciones minan todos los pilares que hasta entonces les habían sostenido y eso afecta a sus vidas y a la relación con los suyos:

“Elegir… significaba determinar los fines de acuerdo con la razón. Tomar decisiones era sólo escoger entre los deseos de un muestrario concebido por el apetito propio o ajeno, casi siempre ajeno.”

Sin embargo, al final de esta guerra incruenta, aparece la moraleja, pues el ser humano es el animal que mejor se acomoda, y con más prontitud, a cualquier circunstancia de la vida y así, vemos como Santiago, tras abandonar a Sol, rehace su vida junto a otra mujer y se aburguesa en su apacible vida de profesor; por su parte, Carlos abandona sus sueños empresariales y se reencuentra trabajando para una multinacional, y Marta, tras reconciliarse con Guillermo, se va a vivir a la nueva casa que alquilan… Esta es la evolución ocurrida en los ideales y en los sueños, no sólo de estos tres amigos, sino de toda una nación que, si al principio defendía unos valores y unas creencias:

“No dormían. Era martes 11 de octubbre de 1994, la noche había caído sobre  Madrid(…), Carlos Maceda, Santiago Álvarez y Marta Timoner se debatían con el insomnio,”

así comienza la novela.

Luego se avienen a la realidad contra la que luchaban, se rinden, se venden y acomodan:

 “En la madrugada del 26 de noviembre de 1996, Carlos Maceda, Santiago Álvarez  y Marta Timoner duermen. Sobre su piel cansada, el mundo está ordenado aparentemente.”

Y así acaba…

No cabe duda que “La conquista del aire” es una novela cuyo estilo es bastante original donde lo importante no son tanto los sucesos como la información que encierra. Belén Gopegui, por su parte, demuestra su gran dominio del discurso filosófico y político e, incluso, me atrevería a decir, que poético en ciertos momentos, por ello no es una obra que se deba leer con ligereza y rapidez, sino con pausa y bastante concentración.

gopeguiLa autora, Belén Gopegui, quien para Francisco Umbral era la mejor novelista de la generación, escribió su primera novela, “La escala de los mapas”, en 1993, tras ella llegaron “Tocarnos la cara” (1995), “La conquista del aire” (1998), “El lado frío de la almohada” (2004), “El padre de Blancanieves” (2007), “Deseo de ser punk” (2009) y “Acceso no autorizado” (2011); así mismo ha colaborado como guionista en diversas películas: “Las razones de mis amigos”, (2000), basada en la novela que nos ocupa, “La suerte dormida” y “El principio de Arquímedes”. En el año 2005 aparece su única, hasta el momento, obra de teatro, “Coloqio”.

Como curiosidad, aquí os dejo el enlace de Youtube del tráiler de “Las razones de mis amigos”, dirigida por Gerardo Herrero:

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